jueves, 21 de agosto de 2014

¡Siempre en nuestros corazones, Mamá!



En el jardín de mi casa hay un árbol, un abeto fastuoso e intrigante. En las tardes de invierno me gusta contemplar como son agitadas dócilmente sus ramas por el viento, Eolo se entrelaza con ellas y en medio de un susurro las excita cual enamorado. Las ramas vibran dejándose llevar por su amante, las sutiles hojas provocan un gracioso y afable silbido como el de la sonrisa del alma.

Yo, contemplo desde mi balcón tan íntima escena dejándome llevar por los sentidos, aspiro su evocadora fragancia, aprecio la humedad de las ínfimas gotas de lluvia que  han osado a participar en el acontecimiento. Cubierta con un acogedor jersey de lana que abraza mi piel, acompañada de un gran tazón de café que alienta mi cuerpo y de la delicada melodía que emite el viento retozando con el abeto ayudándome a consolidar mi espíritu,  siento Felicidad.

Las imágenes vividas pasan por mi mente: Una niña alegre jugando,  una adolescente alocada bailando sin cesar,  enamorada con una sonrisa, las caricias, los guiños.  

Sufro en mí ser la esquirla de mi alma que fue arrebatada, percibo la amargura de la separación, padezco la angustia de la perdida. ¿Dónde estás? ¿Porque nos privaron de ti? Te necesitamos y  echamos de menos. No, no te gustaría verme así,  Tú que siempre viviste para nosotros, que tu dicha era la nuestra y tu desgracia la que a nosotros nos acontecía. Quieres, estoy segura de ello, que seamos felices que forjemos nuestro espíritu y sintamos con nuestra vida las emociones y los momentos que tan bruscamente te fueron arrebatados.

Te queremos y lucharé para que desde tu nueva morada veas lo que siempre has deseado: nuestra felicidad.

La vida sigue y no permitiré que me venza la tristeza pero si la Felicidad no fuese sólo circunstancial ahora estarías con nosotros.

lunes, 5 de mayo de 2014

In Memoriam



Querida Mamá:

Aún recuerdo como si estuvieses junto a mí tu olor, dulce y cálido como tu cuerpo al abrazarme, como tus manos al acariciarme, tu sonrisa al verme o tu voz al hablarme.

Pero es ahora cuando no te tengo conmigo y te echo tanto de menos, cuando me doy cuenta de cuanto fue tu amor y por ello quiero pedirte perdón, por todas esas veces que me quejé de la comida porque no me gustaba, por todas esas noches que no pudiste dormir por alimentarme, cuidarme o simplemente esperar en un duermevelas mi regreso, perdón por cada una de las ocasiones en las que me enfadé contigo cuando me despertabas para ir a estudiar o trabajar y aun así seguías haciéndolo con una sonrisa y sobre todo, porque a veces pedías en silencio mi compañía y no supe escucharte.

Pero también quiero darte las gracias por cada uno de los segundos que has estado junto a mí  y los buenos recuerdos que me has dejado, porque ellos ahora que ya no te tengo, me sirven de guía.  

Gracias mamá por tus enseñanzas, por haberlo hecho todo lo mejor que pudiste, por tus aciertos y tus equivocaciones pero sobre todo por tu amor incondicional.

Espero que cuando me observes te sientas tan orgullosa de mí,  como yo lo estaré siempre de ti. 


Te quiero.


Carmen

domingo, 27 de abril de 2014

Busca y lo encontrarás II



Como lo prometido es deuda, una vez más os propongo que utilicéis internet para conseguir ese regalo original para el día de la madre, si es que aún no le habéis comprado ese diamante que tanto mira en el escaparate de la joyería que hay cerca de casa, o un fin de semana en un Spa sin hijos y si es necesario sin marido.


En esta ocasión os recomiendo:


Y si tus niñ@s ya tienen edad para colaborar en la realización:

  • De Mr. Wonderful: “Álbum de los recuerdos bonitos en los que siempre estás tú”. Álbum de fotos en la que los hijos son los que tienen que pegar las fotos y poner los comentarios divididos en tres apartados: Esas pequeñas grandes cosas que te hacen especial, sitios a los que me llevaste y siempre recordaré y momentos únicos y muy especiales a tu lado. http://goo.gl/Hg1QgS.

  • O la manualidad que nos propone en YouTube hazregalos.com  




Seguro que con cualquiera de ellos podéis triunfar si finalmente no os decidís por el diamante.

jueves, 3 de abril de 2014

¡Sonría por favor!



El pasado día 20 de Marzo se celebró el día Internacional de la Felicidad y en esta ocasión las redes sociales participaron activamente.

Tan activamente que los autores de la aplicación Jetpac, aplicación para iPhone que recoge información turística sobre todos los países del mundo, ha elaborado una peculiar “Lista de la felicidad” basándose en la cantidad y tamaño de las sonrisas que aparecen en más de 150 millones de instantáneas publicadas en la red social fotográfica por antonomasia, Instagram,  en los últimos 12 meses.

Esta peculiar manera de medir “la felicidad”, siguiendo el refrán “La cara es el espejo del alma”, ha determinado que los países más felices son los latinoamericanos, encabezados por Brasil. 

 http://goo.gl/vA0bDK
Para encontrar a España tenemos que irnos al puesto nº 76 por debajo de Portugal y Francia aunque por encima de Alemania y Japón, país que cierra este ranking, lo que nos lleva a pensar eso de que “el dinero no hace la felicidad”, dado el nivel económico de este país.

Entonces,  ¿Qué nos hace felices:   las playas, el futbol, el carnaval o el clima? Sea lo que sea ya  lo saben, si quieren que España aparezca entre los países más felices del mundo, cada vez que suban sus fotos a Instagram: ¡Sonrían por favor!

miércoles, 19 de marzo de 2014

¡Felicidades Papá!



Cuando observo la complicidad con la que interactúan mi marido y mi hijo, como si se tratasen de “colegas”, la cara de admiración del niño y la de cariño y satisfacción del padre cuando están juntos, recuerdo la conversación que tuve hace ya muchos años con un taxista de Madrid.

Lámina "Un millón de gracias papá” de saraillamas SHOP
>> Regresaba a casa una noche de sábado y por el camino entablé conversación con el taxista que me llevaba. No recuerdo de qué hablábamos pero sé que en un momento de la conversación yo dije: “Ay mi madre lo que iba a sufrir” y el taxista me preguntó si tenía padre porque a él no le había mencionado, yo le contesté que sí,  que lo tenía y que le quería mucho, pero que mi madre era “mi madre”. El hombre muy educadamente me contó que él siempre había querido a sus padres, pero que al igual que en mi caso su madre era especial hasta que vio y cogió a su propio hijo por primera vez,  porque en ese momento pensó “Si mi padre me ha querido a mí sólo la mitad de lo que yo quiero a esta personita, no he sido capaz de corresponderle como es debido”.>>

Por eso hoy, 19 de marzo de 2014, desde aquí quiero decir al padre de mi hijo, a mi padre y a todos los padres del mundo:

 “Gracias por estar ahí”